Jardines con piedras o rocalla – ideas y fotos

Las áreas verdes transmiten mucha alegría y vitalidad. Por eso el jardín es una de las partes favoritas de la casa, que además de constituir un atractivo espacio de disfrute, purifica el aire que respiramos. Hay muchos estilos y opciones, una de ellas son los jardines de piedra, que te mostraremos a continuación.

Cuando pisamos demasiado el césped, o no recibe suficiente sol o agua, este se marchita, apareciendo zonas de tierra, que muchas veces se transforman en barro. Son áreas del terreno que se ven descuidadas, y son muy incómodas para transitar. Una de las soluciones es recurrir a las piedras, que se acoplan muy bien a los paisajes naturales y son una solución económica.

Jardines con piedras o rocalla

Rocalla

La rocalla es un elemento para decorar los jardines muy recurrente e ideal para un terreno accidentado. Consiste en una composición de variedad de plantas y piedras naturales, y que queda muy bien en la parte central de tu jardín o incluso en la entrada al mismo. Las piedras naturales deben ser de distintas formas y tamaños, de manera que el conjunto sea variado y rico.

Entre las plantas que se suelen utilizar destacan los narcisos, plantas bulbosas (iris, tulipán), clavelinas, campanillas, tomillo, sedo y otras. Además, se puede acompañar la composición con arbustos de tamaño pequeño.

En cuanto a la ubicación de las plantas, los ejemplares más altos irían en el centro, después los de tamaño medio y finalmente los de tamaño pequeño. Se debe tratar de armonizar las flores en cuanto a colores y tamaños. Las piedras más grandes serán el soporte de las demás, por lo que se deben colocar primero, y después las de menor tamaño. A la hora de realizar el diseño del jardín debes tener en cuenta que la composición final de rocas, piedras y plantas debe parecer lo más natural posible.

Niveles

Si el terreno de tu jardín presenta desniveles o bajadas abruptas, puedes crear muros de contención con piedras grandes. Esto hará que cada terraza permanezca en su lugar, y la tierra no se deslice con las lluvias torrenciales.

Es una vieja técnica utilizada por muchas culturas antiguas. Además de que funciona muy bien, se ve muy bonita.

Limitar canteros

Las piedras también pueden ser utilizadas para delimitar los canteros. Es una forma barata y decorativa de definir las áreas que componen el jardín.

Piedras entre las plantas

Otra manera muy popular de decorar el jardín, es intercalando pequeñas piedras entre las plantas. La lluvia puede filtrar muy bien a través de las mismas, por lo que la vegetación siempre recibirá el agua que necesita.

Escaleras

En un terreno con desniveles, las escaleras de piedra pueden verse magníficas. Los diseños pueden ser tan variados como tu imaginación.

Senderos

Hay muchas formas de construir un camino para el jardín. Puede ser de madera, cerámico, cemento o incluso de piedra, por mencionar solo algunas. Pero la opción más estética, práctica y resistente es la piedra.

A su vez, este material tiene varios tipos de losas y sistemas de colocación. Sin embargo, la más recomendable es la de pastillas o losas planas, que ya sea en forma geométrica o irregular,  permite un movimiento sencillo y sin tropiezos.

Antes de colocar las losetas hay que limpiar el terreno de malahierba y nivelarlo. Luego hay que instalarlas una por una marcando una zanja a su alrededor para evitar que se salgan y tratando de que estén equidistantes, para permitir dar pasos cómodamente.

Finalmente, entre loseta y loseta podemos poner tierra y sembrar hierba o colocar grava pequeña, para que luzca como un paisaje integrado. En adición se pueden colocar arbustos laterales o flores para realzar el camino.

Los senderos de piedra se ven muy bien y existen muchas posibilidades interesantes que hacen un camino más especial hacia la casa o hacia donde se quiera.

Cada vez más personas optan por esta opción, porque aunque haya que trabajarla un poco queda realmente fenomenal y puede ser personalizada adaptándose a los gustos de cada cual. En la imagen siguiente vemos otra opción, la parte central del sendero tiene tablas de madera, rodeadas de piedras.

Decks empedrados para sillas y mesas

La belleza tradicional de los suelos de piedra natural, posee un aire clásico y elegante que te da la posibilidad de emplearlos como pavimento para una zona en el jardín donde colocar sillas y una mesa.

A esta dureza, resistencia y durabilidad, debemos agregarle un fácil mantenimiento y una amplia y variada oferta de acabados y texturas, siendo las más empleadas: abujardado (con pequeños cráteres), apomezado (como la piedra pomez: plano, mate y sin marcas), cortado (con surcos y ondulaciones), pulido (liso, plano y brillante), etc.

Como punto a destacar te contamos que la piedra caliza suele contener conchas fosilizadas o restos de antiguos depósitos marinos. Estas variedades son igualmente resistentes e ideales para los suelos de tu vivienda.

En general para que los suelos de piedra natural (incluyendo el mármol) queden bien, es indispendable contar con un soporte resistente y una base seca y uniforme para que la instalación y el acabado final sea perfecto. Para una limpieza más fácil y evitar que penetre el agua formando manchas, elige piedras selladas que además son resistentes a la suciedad.

Muros

La primera opción que se nos viene a la mente para renovar la fachada de nuestra casa es una buena mano de pintura y no hay problemas cuando se trata del interior, pero al estar más expuesta a la suciedad, la parte externa necesita una cubierta de mayor resistencia y que le proporcione un toque de elegancia.

Entre todas las opciones, uno de los materiales que mejor reúne tales condiciones es la piedra, que puede ser natural o premontada. Esta última, es un revestimiento que toma la apariencia de la piedra natural. Pero al ser artificial, no requiere los elevados costos de su instalación. Además del precio, la gran ventaja radica en que la base que se adhiere a la pared es lisa, de modo que puede colocarse con facilidad sobre la superficie y sin tener que recurrir a ninguna perforación.

Los muros de piedra se integran a la perfección con patios y jardines.

Jardines con piedras Zen

Desde ya hace varios siglos, Japón diseña espacios para la meditación, para estar en armonía con la naturaleza, donde se representa al universo, concibiendo además inspiración, serenidad y vitalidad.

Visualizar un jardín japonés, es como estar en un sueño, en el que las rocas son mundos, donde la grava son ondas, donde las cañas de bambú al moverse te transportan hacia un mundo de emociones.

Es sin duda alguna un fluir constante de sensaciones, texturas, colores, un lugar en el que los japoneses creen conseguir la percepción de la realidad. El jardín japonés no se hace para pensar, sino para ser dignamente admirados, en donde la mente y el cuerpo se desplazan notablemente ante la más pura tranquilidad.

Los jardines zen de piedras, se diseñan para ser contemplados desde el interior de la propia vivienda, puesto que se construyen con la propia estructura de la casa, lo cual no tiene muros, sino paneles que se desplazan para dejar visible el jardín.

Son asimétricos, tal y cómo también es asimétrica la naturaleza, el mundo o la propia vida, son creados como instrumento para la meditación. Los jardines Zen los podemos ubicar dentro de la filosofía budista, que consiste en una forma de vivir consigo mismo y con la naturaleza de manera pacífica, buscando principalmente la armonía y el equilibrio. Esto es lo que quieren transmitir los jardines Zen, lo mismo que la filosofía.

Fueron creados en el Japón Medieval durante el período Muromachi, concretamente por los monjes Zen, de allí les viene su nombre, buscando utilizarlos durante la meditación. Se basan en dos principios que son el yugen y el yohaku, representando la elegancia y la grandeza en las pequeñas cosas dentro de la belleza del vacío. Los elementos principales de los jardines Zen se encuentran en el agua, la piedra y la arena.