Colores primarios en decoración

Por su intensidad, decorar con colores primarios puede resultar complicado. Para aprender las estrategias para llevar a cabo esta atrevida combinación, te mostraremos algunos consejos. El estudio del color se aplica en diferentes campos debido a su importancia. Es un medio subjetivo que provoca emociones y reacciones por lo tanto saber utilizarlo resultará muy útil en el campo del diseño y la decoración.

En este post aclararemos el concepto de estos colores. En principio parece simple, pero no lo es tanto ya que a su vez tenemos que distinguir entre primarios por pigmentos, que serían los que nos explicaron en la escuela primaria cuando nos enseñaron la teoría del color y primarios por adición o sustracción, cuando hablamos en términos de luz.

Colores primarios en decoración

Cuáles son los colores primarios por pigmento

Estos colores son creados a partir del reflejo de la luz. Es decir, cuando un pigmento absorbe ciertas longitudes de onda de luz y refleja otras. Por ejemplo, una camisa azul absorbe todas las longitudes de onda excepto la azul, que se refleja. Es con estos colores primarios que nos manejamos en la pintura y también en la decoración.

El círculo de color basado en los tres colores primarios, rojo, amarillo y azul, fue desarrollado en 1666 por Isaac Newton. Se supone que todos los otros colores se consiguen por la mezcla de estos tres. Los colores por pigmento secundarios son el verde, naranja y violeta, que son una mezcla de los primarios, como vemos a continuación.

Por definición, los colores primarios son los tonos más básicos. Cuando se mezclan, estos colores elementales forman todos los demás tonos en la rueda de colores, pero no se pueden mezclar otros colores para crear rojo, amarillo o azul. Los primarios representan las formas de color más intensas y puras, y esta combinación vibrante está comenzando a establecerse como una de las principales tendencias de color en decoración.

Tonos más sutiles de los colores primarios

Pocos son los que se atreven a usar colores primarios como el rojo, el azul o el amarillo en sus expresiones más básicas y puras, y es que tal vez temen a la intensidad de los mismos y suponen que los resultados podrían ser muy estrafalarios.

En su forma original, los colores primarios pueden resultar un poco discordantes. Para una versión sutil de esta tendencia, puedes usar tonos en una versión más flexible. Por ejemplo, utiliza un celeste pastel o usa acabados dorados metálicos en lugar de amarillo. Experimenta con diferentes tonos para darle tu propio toque a este esquema de color clásico.

No temas a estos colores, te pueden ayudar a generar nuevos ambientes en el hogar. Los colores primarios crean esquemas de color vibrantes y de alta energía, y esto puede ser aprovechado.

Utiliza un color primario como punto de atención

El equilibrio correcto es clave para lograr una decoración armoniosa. En lugar de usar cada uno de los tres colores por igual en todo el espacio, designa uno como la estrella y utiliza los otros dos en toques diseminados por el espacio a decorar. Por ejemplo, aplica el amarillo como color de la pared, y luego agrega el azul y el rojo a través de muebles, cojines, arte de pared y otros accesorios decorativos. O selecciona una pieza llamativa roja y acentúela con pequeños toques de amarillo y azul.

El azul es un color frío que ayuda a generar tranquilidad en las estancias en las que se le utilice. No descartemos las combinaciones fabulosas que también se pueden lograr en él. Combinaciones que se hacen necesarias sobre todo por el hecho de que este color absorbe demasiada luz y necesita balancearse con otro para ofrecer alegría y dinamismo a la habitación.

En el caso de usar el color rojo, recordemos que éste tiene mucha vitalidad y ayuda a estimular a la acción, por eso hay que saber utilizarlo y combinarlo con otros colores con los que se puede obtener un resultado final bastante agradable y hasta elegante.

El amarillo genera mucha excitación y ayuda en habitaciones donde no existe mucha iluminación. En muchos lugares puede lucir muy bien si se utiliza y satura la habitación con este color, pero también combina excelentemente con los otros colores primarios.

Atenúa los colores primarios con neutros

Uno de los grandes placeres que existen es poder pintar las paredes de nuestro hogar y participar en el resto de la decoración de ella. Sin embargo, la mayoría de las veces optamos por utilizar los colores más comunes a la hora de marcar el estilo de cada habitación.

Puedes equilibrar la intensidad de los colores primarios con neutros suaves. Combinarlos con tonos de color más tranquilos y tenues, como el blanco, el gris y el marrón. Por ejemplo, comienza con una base de paredes blancas para resaltar los acentos de colores primarios, o suaviza su vitalidad con grises relajantes y tonos cálidos de madera.

Muchas veces no es necesario pintar todo con uno de estos colores para darle un aspecto diferente a los espacios de la casa, sino que también podemos hacerlo combinando con la predominancia de un color neutro como el blanco.

Agrega mucha textura

Los colores primarios aportan energía y brillo a los interiores, pero a menudo carecen de la sofisticación de otras paletas. Para agregar riqueza y profundidad, puedes decorar con mucha textura. Para cojines, cubrecamas y muebles tapizados, puedes utilizar telas como terciopelo, cuero o lino. Los ricos acabados en madera y los materiales naturales como la piedra o el ratán también pueden aportar una sensación más elegante.

Esta paleta lúdica está ganando protagonismo en la decoración de interiores. Este resurgimiento de los colores primarios, que se utilizaron ampliamente durante el movimiento posmoderno de la década de 1980, refleja una afición por los estilos retro que vemos en el diseño de interiores, la moda y la cultura pop.

Utilizar estampados audaces

Combina la energía de un esquema de colores primarios con estampados igualmente audaces y divertidos, ya sea florales o geométricos. Debido a que estos colores aparecen de forma natural en jardines y prados, la introducción de colores primarios a través de estampados florales se siente muy natural.

Primarios por adición o colores aditivos

Los colores que vemos en el monitor del ordenador, en la televisión o en la iluminación de un teatro se denominan colores aditivos. Se crean por sumatoria de distintas longitudes de onda, de manera diferente a los colores impresos o de pigmento.

Primarios por adición son el rojo, verde y azul (RGB). Un monitor de computadora utiliza tres haces de luz que aparecen como rojo, verde y azul. Todos los demás colores se forman mediante la combinación de diferentes intensidades de estos tres colores. Colores aditivos secundarios – son el cyan, magenta y amarillo.

Para este conjunto de colores, podemos aplicar las mismas reglas de decoración que vimos para los primarios por pigmento, por eso no nos extenderemos en este punto.

Existen varias formas de clasificar los colores, como ya hemos visto en post anteriores. Una teoría los clasifica en colores cálidos y colores fríos, otra en colores complementarios y colores armónicos, según su ubicación en el círculo cromático.